CRASH
Tras un divorcio, cada uno de los miembros de la pareja intenta continuar con su vida. En el caso de Madonna y Guy Ritchie, ambos están tomando caminos muy diferentes a la hora de volver a la normalidad, ya que, mientras la cantante se ha refugiado en la Cábala para aprender a controlar su ira, su ya ex marido decidió salir por la noche junto a los actores Jude Law y Robert Downey Junior, a varios pubs de Londres.
Las continuas acusaciones cruzadas entre ella y su marido han alterado su estado de ánimo. Por ello, la artista de 50 años ha decidido comenzar unos cursos para poder “controlar la ira” que siente por Ritchie. Según explica una información de ‘The Sun’ recogida por otr/press, este curso que está impartiendo a través de la religión que profesa, la Cabala, le permitirá también controlar sus nervios cuando llegue el momento de enfrentarse al padre de su hijo Rocco en los tribunales.
Según explican los amigos de la estrella, los nervios de ésta están más alterados que nunca. “Está furiosa con Guy”, comentan, “por las demandas que ha hecho de dinero”, y porque, dice, le considera culpable “de la filtración de los detalles privados de la pareja” de los últimos días. Ritchie decidió quitarse las penas saliendo de marcha por la capital londinense con varios amigos.
Podría hacer mofa sobre este asunto pero la verdad no haría mucha gracia. Un divorcio es muy duro y más cuando existen hijos que sufrirán las consecuencias. Creo que esta pareja era de esperar que se fuera a romper . No es que la culpa la tenga Madonna por que este loca , es que ya de por si los dos son muy diferentes y es que hay cosas que nunca cambian. En el caso de Guy creo que comparado con Madonna, es bastante más tradicional en cuanto a su forma de vivir. Él es el típico inglés que le gusta tomarse unas cervezas en un bar después de rodar. Eso mismo se pudo ver en el documental de una gira de Madonna : “i’m going to tell you a secret ”, cuando Guy estaba en un bar bebiendo y Madonna no le gustaba estar ahí.
En cambio a Madonna le gusta llevar una vida de giras de conciertos y coreografías junto a bailarines que tienen 35 años menos. Por eso se ha quedado anclada en la obsesión de la eterna juventud:

En este divorcio no hay buenos y malos, ¿Quién sabe? ¿Ella es una loca? ¿Él es un cazafortunas? La mayoría de los tabloides de todo el mundo están sacando morbo de todo esto . Tendría que acabar de una manera rápida y discreta para que sus hijos, que son los principales afectados no sufran más.La historia continúa.
información: europa express.
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