NO APRENDISTE LA LECCIÓN
Si ya pensabamos que Amy Winehouse no podía hacer otra estupidez más grande es que estabamos equivocados. El pasado domingo fue su cumpleaños y dejó colgado a todo el mundo.
Eran más de las 3:00 a.m. cuando los invitados, reunidos en el Jazz Alter Dark Club del barrio de Soho, decidieron dar por terminada la celebración a la que nunca llegó la artista.
Su madre Janis, el cantante Mark Ronson y Adele, fueron algunos de los asistentes que, evidentemente decepcionados, decidieron volver a sus casas antes de lo previsto.
Una vez más, su errática conducta hizo que Amy Winehouse perdiera un gesto de cariño de sus seres queridos, así como una larga lista de regalos y un pastel de cumpleaños en forma de guitarra.
Hasta el momento no se conoce cuál fue el motivo que le impidió asistir a su propia fiesta , pero nosotros los mortales ya sabemos que fue por un colocón de cualquier tipo de droga.







Bueno, así somos los jóvenes. Yo, de hecho, ni siquiera creo en los cumpleaños y estoy aún emperrada en hacérselo entender a mis padres.